Quasi com una e-carpeta docent i formativa per compartir.

diumenge, 22 de gener de 2012

La fatal actualitat de Dewey

Una nova i feliç casualitat de Twitter m’ha portat a descobrir (via @carmebove) el bloc Práctica Reflexiva pràcticament al mateix temps que llegia el llibre de Dewey (1933) Cómo aprendemos * . I m’han agradat tant - el bloc i ell llibre- que vull imitar la iniciativa del bloc de publicar una cita del llibre en una entrada (Enseñar y aprender según Dewey).

La veritat que l’he llegit en dos dies perquè m’he quedat absorta per la facilitat en què es llegeix, l’estil directe i entenedor de Dewey i la dramàtica actualitat d’algunes observacions que fa sobre l’educació d’aquell temps.

Crec que no em fa falta ni explicar ni introduir res del contingut perquè els fragments següents parlen per si mateixos:

“El más sabio de los griegos dijo que el asombro era el padre de la ciencia y de la filosofía. (…) La monotonía externa y la rutina interna son los peores enemigos del asombro. La sorpresa, lo inesperado, la novedad, lo estimulan. Todo el mundo sabe que un objeto en movimiento atrapa y mantiene la atención mejor que un objeto en reposo, y que las partes más móviles del cuerpo tienen mayor capacidad para realizar deducciones táctiles que las más fijas. Pero en nombre de la disciplina y el buen orden, las condiciones escolares parecen a menudo acercarse lo más posible a la monotonía y la uniformidad. Los pupitres y las sillas están en posiciones fijas; se trata a los alumnos con precisión militar. Durante largo períodos se hojea una y otra vez el mismo libro de texto, en perjuicio de otras lecturas. Todos los temas son excluidos de la exposición, a excepción de los que vienen en el texto; tanto se enfatiza el “sistema” en la conducción de la exposición, que la espontaneidad queda excluida, y lo mismo ocurre con la novedad y la variedad. Estos ejemplos pueden parecer exagerados en el caso de la administración de las mejores escuelas. Pero en las escuelas cuyo objetivo principal consiste en establecer hábitos mecánicos y transmitir la uniformidad de conducta, las condiciones que estimulan el asombro y mantienen su energía y vitalidad quedan fatalmente excluidas.” (p. 60)

“La pura imitación, la imposición de los pasos que hay que dar, el ejercicio mecánico, pueden dar resultados con la mayor rapidez, pero también fortalecer rasgos que probablemente resulten fatales para la capacidad reflexiva. El alumno se ve empujado a hacer esto y aquello sin conocimiento de ninguna otra razón que la de que si lo hace así obtendrá más rápidamente el resultado previsto; se le señalan y corrigen por él sus errores; está obligado a la pura repetición de determinados actos que hasta que éstos se vuelvan automáticos. Más tarde, los maestros se asombran de que los alumnos lean con tan poca expresión y realice cálculos con tan escasa comprensión de los términos del problema” (p.69)

“Una vez más deben usarse los textos como medios y herramientas, con como fines. Son útiles para plantear cuestiones y para proporcionar información con la cual responder a aquéllas. Pero cuando se les permite conducir o aun dominar la exposición, el resultado es la muerte del pensamiento. Como regla general, el material del texto debería abordarse indirectamente, mediante un rodeo. Lo que limita la mente a los senderos ya trillados del libro es el enfoque literal. Todos estos prerrequisitos se resumen en el hecho de que la principal garantía deberá residir en un vívido intercambio de ideas, experiencias e información entre los miembros de la clase” (222).


Llegir aquestes citacions ens hauria de remoure consciències perquè, tot i que afortunadament, hem avançat molt, em sembla que en general, el sistema educatiu encara està bàsicament basat en metodologies molt properes a les que Dewey fa quasi cent anys, ja criticava. Però el que més em preocupa ara ja, no és que encara no hàgim aconseguit transformar el sistema educatiu, sinó que no ho aconseguim a partir d’ara i en un futur proper.

Tot el que hem avançat amb molt d’esforç i amb molt de temps, com diu Francesc Imbernón avui en un article a El País, està en perill de tornar endarrere fàcilment i molt breument. Les dificultats d’un sistema educatiu complex, amb pocs recursos materials i amb un professorat qüestionat, carregat de tasques alienes al procés d’ensenyament-aprenentatge, que el desborda i impedeix que es pugui centrar en la qualitat de la docència, poden tenir conseqüències desastroses. Molt em preocupa que el conseqüent i inevitable fracàs escolar serà atribuït gratuïtament a les innovacions del sistema, quan precisament, el sistema no haurà donat les condicions necessàries perquè les innovacions siguin aplicades en situacions propicies perquè puguin tenir l’èxit esperat. I més em preocupa encara, que la tecnologia sigui precisament, la que pagui tan mal diagnòstic.

Esperem però que tan mal presagi no es compleixi, i que la professionalitat de tots els que ens dediquem a l’educació sigui suficient per poder persistir en les nostres conviccions, i no fer una passa enrere en les conquestes assolides tot i les dificultats que un sistema educatiu amb pocs recursos i moltes necessitats ens pot plantejar.



Dewey per Pedro Villarubia, @pvil

*Dewey, J. (1933) Cómo aprendemos. Nueva exposición de la relación entre pensamiento reflexivo y proceso educativo. Barcelona: Paidós, 1989.